23/1/2026
Con el alza de tipos de interés experimentada tras la pandemia, muchas empresas se han visto obligadas a financiarse a precios inasumibles para mantener su rentabilidad o incluso su viabilidad.
En este artículo exploraremos cómo determinadas empresas pueden mejorar su financiación cumpliendo determinados requisitos. En concreto, usando un producto financiero bastante asentado en el mercado como es el Confirming y el enfoque ESG que se ha popularizado en los últimos años.
Expliquemos primero ambos conceptos.
El Confirming, también conocido por sus siglas en inglés SCF (Supply Chain Finance) es un producto financiero mediante el cual proveedores de grandes empresas pueden conseguir anticipos de sus facturas (cuentas a cobrar) a cambio de un interés. La ventaja de este producto es que el riesgo crediticio que se toma como base para el cálculo de la tasa de interés a aplicar recae en el comprador de los bienes, no sobre la empresa proveedora que necesita financiación. Al ser ese ‘gran comprador’ una empresa con calificación Investment Grade, este producto es por sí solo de gran ayuda para pequeñas y medianas empresas.
Ahora bien, el uso de este producto -viejo conocido de la Banca Corporativa- se puede potenciar mediante el marco ESG, que trata de establecer estándares para la mejora del impacto medioambiental, social y de gobierno de las empresas (Environmental, Social and Governance).
Así, proveedores que consigan reducir su huella ambiental o mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores, pueden ver reducida la tasa de interés por parte del banco responsable del programa de Confirming. El precio obtenido para algunas de estas empresas tras la aplicación de ambos factores es irrisorio, incomparable al que obtendrían si pidiesen un préstamo a su banco habitual. Las entidades financieras no tienen obligación de ofrecer estas ventajas en los precios de sus productos, pero lo cierto es que se está convirtiendo en un standard de la industria y ninguno quiere salir en la foto de ‘entidad no promotora de ESG’.
En definitiva, la combinación de Confirming y criterios ESG está transformando la forma en que determinadas empresas se financian y gestionan relaciones con sus clientes, empleados o su entorno. Así, además de obtener costes de financiación muy competitivos en un entorno de tipos moderadamente elevados, las pymes se están alineando con las mejores prácticas en sostenibilidad, diversidad y gobierno corporativo. Esto convierte a la cadena de suministro en un motor de cambio positivo, donde la rentabilidad y el impacto social se refuerzan mutuamente.
Mirando al futuro, es probable que este tipo de programas se conviertan en la norma y no en la excepción. Las compañías proveedoras de grandes empresas que adopten estas prácticas estarán en una posición ventajosa para asegurar una financiación imbatible y, al mismo tiempo, mejorar su reputación.
Alexis Vilas
También podría interesarte:
La formación funcional: la clave del éxito en el rol de consultor técnico
RRGG 4.0: de la administraión al acompañamiento humano en la era de la IA
